Categoría:
Por Sergeon el
19Mayo 2009
Cuando tomamos decisiones en el poker, las tomamos “a largo plazo”. Es decir, no pretendemos jugar bien esta mano determinada que estamos jugando, sino todas las posibles manos iguales o parecidas que vayamos a jugar. Eso quiere decir que, salvo en situaciones muy raras y puntuales, es muy difícil que de nuestra decisión dependa la ganancia o la pérdida de todo el bote, sino tan sólo una determinada fracción del bote. Por ejemplo, si tenemos un megadraw contra una pareja y vamos all-in en el flop, nuestra equity ronda el 50%, ligeramente algo más si acaso. Eso quiere decir que nuestra ventaja en ese movimiento viene del porcentaje de veces que nuestro oponente tire su mano. Cuando él hace call la jugada es un flip al 50%, por lo que en cash es literalmente como si no la jugásemos, en lo que al largo plazo se refiere (es un caso que ni nos aporta ni nos quita valor). Cuando él se tira ganamos el bote que había antes de ponernos all-in. Si se tira, por ejemplo, un 20% de las veces, estamos ganando un 20% de ese bote. En ese caso, estamos “arriesgando”, a corto plazo, nuestro stack entero, para ganar una fracción de bote. Eso hace que, a corto plazo, el valor que ganamos o perdemos en nuestros movimientos se vuelve “invisible”, y queda completamente sepultado por la varianza.
Aunque tú siempre juegues tu mano contra un oponente determinado que tiene una mano determinada en tal o cual board, no debes, paradójicamente, tener eso en cuenta -o al menos tan sólo eso- cuando analizas la mano. Si tu oponente tiene tal agresividad, tanto WTS, mucho PFR, ha perdido 3 cajas en cinco minutos y se ha vuelto loco... etc. etc. pues bien, todo eso es más importante que lo que tenga en la mano. Imagina que haces un bet en el turn con dos cartas del mismo palo en el board. El oponente hace call. El river viene rag y tú pasas, buscando inducir un farol. Él apuesta y, cuando haces call, resulta que estaba jugando un set despacio. Bien, aquí no importa en absoluto que tu oponente tenga un set. No debes dejar de hacer ese movimiento porque lo tenga. Es algo que podía pasar y, que de hecho, tenías que tener en cuenta cuando decidiste igualar; sencillamente, es un caso suficientemente poco probable como para que tengas que igualar de todos modos. Lo que importa es que de media, contra ese tipo de oponentes, es más rentable pasar que apostar en un river rag cuando había proyectos en la mesa. Eso es todo. Cada vez que haces una jugada, te estás comprometiendo, de alguna manera, con alguna clase de regla que te obliga a jugar así en todas las situaciones similares. Si juegas bien, no haces una jugada porque te dé por ahí o por allá, sino porque sigues ciertas reglas, que previamente has aprendido o descubierto. La totalidad de esas reglas que posees y tu capacidad para obedecerlas, sin hacer jugadas impulsivas, es lo que determina tu nivel de juego. Que ganes o pierdas al poker depende únicamente de que tu nivel de juego sea, de media, superior al de tus oponentes con un margen suficiente como para que puedas batir el rake. Además, seguirlas te garantiza ir sumando ganancias muy pequeñas, meras fracciones de valor, que se van sumando una tras otra para, a largo plazo, constituir un winrate. Eso quiere decir que si tu "winrate" se puede resentir de lo que pase en dos o tres manos, no es un winrate, es otra cosa.
Esto es importante para poder interpretar correctamente nuestros resultados a corto plazo. Para entendernos, podemos llamar “corto plazo” a una serie de manos en las que perder o ganar algunas cajas modifica sustancialmente el winrate, aunque supongo que hay definiciones más técnicas. Si metes la caja en un semifarol puedes estar seguro de que, pase lo que pase, es imposible que el resultado a corto plazo se ajuste con el resultado a largo plazo. Si haces un movimiento con un EV de +15% y estás metiendo la caja, obviamente en esa mano sólo pueden pasar tres cosas: que pierdas el 100%, que ganes el 100% o que ni ganes ni pierdas, cuando se parte el bote.
Para llegar a poder “ver” tu 15% de valor, tienes que jugar muchas manos. Muchas. Puedes perder la caja tres o cuatro veces seguidas, y que sin embargo el movimiento fuese bueno, y también puedes ganar dos o tres cajas en movimientos malos. Lo único que se puede hacer cuando tenemos una serie de resultados a corto plazo, sean negativos o positivos, es estudiar las manos y razonar si están bien o mal jugadas; pero el dinero ganado o perdido a corto plazo no nos sirve para sacar ninguna conclusión.
Comprender esto es de una importancia psicológica muy seria para evitar que las rachas afecten a nuestro juego. Al final, cada uno tiene su propio carácter, y siempre habrá algunos jugadores que no sean capaces de mantener la cabeza fría y entren on
tilt por culpa de una mala racha de cartas. Pero comprender teóricamente por qué unos pocos miles de manos no deben afectar a tu juego siempre puede ayudar. Además, es este un error que realmente puede afectar a un jugador independientemente de su “nivel de juego”. Conozco a muchos jugadores, incluso profesionales, que saben mucho de poker -mucho más que yo-, que no paran de hacer extrañas cavilaciones sobre cantidades muy pequeñas de manos jugadas. Son ideas que sólo pueden afectar negativamente a nuestro juego, llegando incluso a ponernos on tilt por no tenerlas en cuenta. Evitar el tilt es, a fin de cuentas, un problema más de cómo es la personalidad de uno que de saber o creer cierto tipo de cosas; de todos modos, siempre ayuda tener presentes una serie de ideas:
1- Es prácticamente imposible jugarse un bote entero en texas holdem. Siempre juegas, no contra la mano que tiene el oponente ahora, sino contra la que “de media” puedes razonar que tiene dado todo lo que sepas sobre tu oponente. Si lo único que sabes de tu oponente es que juega en tu sala y en tu nivel, y que entra con el stack completo, pues adelante, ya es mejor que nada. Eso quiere decir que no te estás jugando el bote ahora, sino la fracción de bote que le corresponde a tu movimiento a largo plazo. No tiene por qué ser positivo, si eres mal jugador seguramente no sea el caso, pero en todo caso es alguna fracción comprendida entre 0 y 1 y que muy, muy rara vez llega a uno de esos dos extremos, por mucho que en cada mano que juegas no te quede más remedio que ganar o perder.
2-El resultado de una mano no afecta en nada a su análisis. De hecho, en los foros sobre poker, se suele prohibir añadir el resultado de la mano cuando se quiere comentar una mano en público. Si acaso, te da una información extra para tener en cuenta la próxima vez que juegues; pero es obvio que no debes tener en cuenta una información que, por definición, no podías tener cuando jugaste la mano. Esto no quiere decir que debas ignorarlo completamente; si subes de nivel y ves que nunca pagan tus overbets en el river, debes empezar a tener en cuenta que los porcentajes de fold y call a tus overbets han cambiado, y actuar en consecuencia.
3-El poker es un juego de habilidad. Decir que es un juego 50% habilidad/50% azar, o que tiene un poco de azar, es un completo contrasentido, y sólo puede decirlo alguien que realmente no sabe de qué está hablando. Cuando juegas una mano de poker, y la juegas bien, te estas jugando una fracción de bote a largo plazo. El llamado largo plazo no es algo que se añada al juego para equilibrar la varianza. Es un concepto completamente inseparable del hecho de jugar bien una mano. Si juegas bien una mano quiere decir que, “de media”, “a largo plazo”, esa jugada gana dinero. Y si está mal jugada es que pierde dinero. Uno puede jugar bien o puede jugar mal. Eso no depende del azar, como no se quiera decir con ello que a uno le ha tocado en gracia nacer siendo buen o mal jugador de poker.
4-Cada jugador tiene, en virtud de sus conocimientos y de su capacidad de ajustarse a ellos (es decir, de no jugar intuitivamente ni impulsivamente) un nivel de juego. Eso y sólo eso determina lo que gana. Es absurdo fijarse en una racha corta de manos; incluso si justo coincide que ganas en 15.000 manos lo mismo que te corresponde ganar, de media, gracias a tu nivel de juego, eso no quiere decir que las dos cosas tengan nada que ver. Tu winrate no sube porque tengas una buena racha de cartas; lo que sube es el dinero que has ganado, en ese momento. Pero tu winrate, lo que te corresponde ganar de media, sólo sube si aprendes más sobre poker o el juego de tus oponentes empeora. Dicho de otro modo, uno siempre mantiene una regularidad absoluta en su winrate: es el que es. Y la única manera de que cambie es que aprendas más de poker o que cambie el make-up de las mesas. Pero cómo vaya variando a lo largo del tiempo le es indiferente.
5-Jugar bien supone jugar siguiendo una regla. Si no sigues ninguna, no estás jugando bien. Esto no quiere decir que haya que hacer siempre lo mismo en los mismos spots: puede ser que quieras subir sólo el 50% de tus KQs y AJs desde UTG, o que quieras robar las ciegas con 72o el 10% de las veces. Entonces tu regla es esa. Si haces jugadas sin atender a ninguna regla, no estás jugando bien, aunque por casualidad realices una jugada “correcta”. Es como realizar la mejor jugada en ajedrez moviendo la reina al azar, o meter gol sacando un corner cuando querías centrar al centro del área. Tal vez es gracioso, pero no es jugar bien. Antes de hacer una jugada, si tienes dudas, párate a pensar qué clase de regla estás siguiendo para hacer esa jugada. Procura al menos, que sea alguna relacionada con la teoría del poker. Puede que apuestes por valor donde tendrías que haber pasado para controlar el bote y poder inducir un farol en una calle posterior; es un error, pero se soluciona cambiando la regla que se está siguiendo en ese caso, gracias a un estudio más detenido de esa situación, o a la experiencia que da jugar muchas situaciones parecidas. Pero si no estabas siguiendo ninguna, o a fin de cuentas lo que impulsó tu decisión era el tilt o el miedo, eso es mucho peor. Preguntarse por qué haces una cosa es bueno para detectar el tilt: si no encuentras ninguna explicación razonable, estás on tilt y debes dejar de jugar.
6.- Las probabilidades no son acumulativas. Si en una moneda bien equilibrada salen 3 caras seguidas, las probabilidades de que salga una cara en el siguiente lanzamiento son del 50%. Si consigues tres escaleras seguidas tras pagar con un proyecto a dos puntas tres veces seguidas, por favor, no te tires la cuarta vez porque creas que es muy difícil que vuelva a pasar. No es ni muy difícil ni poco: simplemente pasa una de cada seis veces.
Así podría seguir hasta el infinito, pero no sé hasta qué punto no me haría demasiado pesado. Tener todo esto en cuenta puede ayudarte a no caer en tilt tras una mala racha de juego; de todos modos, todos somos humanos, todos tenemos miedo de apostar por valor cuando nos ligan muchos monstruos seguidos, y todos podemos sobrevalorar nuestros proyectos y hacer demasiados semi-faroles si hemos ligado mucho durante una período relativamente pequeño; en ese caso hay que dejar de jugar y volver después a las mesas. Si eso es imposible para tí porque juegas niveles tan altos que hay muy pocas mesas... entonces seguro que ya entendiste todo esto en su momento.
¿Te ha gustado? Compártelo con el mundo:
Puntuación: