Un banquero que trabaja en Hong Kong para la firma Merrill Lynch ha sido acusado junto con varios individuos más de formar parte de una partida ilegal de poker en el territorio chino antes citado.
Michael Tan Boon Suan, de 42 años y natural de Nueva Zelanda trabajaba como agente corredor de bonos y asesor financiero y fue arrestado junto con otras 7 personas en el mes de marzo. Ahora todos ellos e enfrentan a un juicio por practicar un deporte totalmente prohibido por la autoridades locales.
Las partidas tenían lugar en un local regentado por dos mujeres natales de Hong Kong y sus respectivos maridos procedentes de Nepal. Entre los arrestados, no sólo Michael Tan Boon Suan era de una posición acomodada, también hay otro banquero, dos consultores, dos directores de compañías internacionales, un hombre de negocios…
Ninguno de los acusados ha hecho declaración alguna en su primera comparecencia ante el juez y todos ellos han pagado rigurosamente los $130 necesarios para posponer el juicio durante los dos próximos meses. Tiempo que sus abogados emplearán para buscar nuevos argumentos para su defensa.
Cuando la policía llegó al lugar donde se disputaban las timbas, había unos US $390,000 dólares encima de la mesa, dinero suficiente como para que las autoridades considerasen la partida de “high stakes”.
En Hong Kong, tan sólo es legal la lotería, las apuestas deportivas en partidos de fútbol y en las carrearas de caballos. Todo aquel que desee apostar a algo que no sea uno de los anteriores tres supuestos deberá trasladarse a la cercana localidad de Macau para dar rienda suelta a su espíritu gamblero.