Quizás muchos de vosotros no seáis aficionados a los videojuegos, pero seguro que estáis al tanto de la revolución del mercado de los videojuegos que ha supuesto la consola Wii de Nintendo.
Las razones por las que ha supuesto una revolución son que por primera vez los videojuegos han dejado de ser cosa exclusivo de hardcore gamers (término que viene a denotar a esa especie de jugador que era capaz de arrasar campos de batalla en Call of Duty, que era capaz de humillar rivales en Street Fighter o reventar ejércitos en Starcraft), para pasar a ser lo que hoy día, por fin, son: un entretenimiento familiar.
Pues bien, la responsable de ello es la Wii (y también, pero de manera menos social, la portátil Nintendo DS). Imaginad ahora lo que supone que un juego de poker llegue a esta consola. No es una cuestión tanto de qué éxito vaya a tener el juego (que, por cierto, no saldrá en formato físico, sino que se podrá comprar a través de la tienda online de Nintendo, dentro de Wii Ware, por 500 Wii Points), sino de lo que implica a nivel de aceptación de nuestro juego a nivel social; sobre todo si tenemos en cuenta que Nintendo siempre ha sido especialmente reacia a juegos con contenidos adultos.
Así que ya sabéis, ahora ya podéis enseñar a vuestra madre o abuela qué es ese juego al que le dedicáis tantas horas y, conseguir que, encima, les guste.
